Origen del Roscón de Reyes, ¿sabes de dónde proviene?

Pocos son los que se resisten al «Roscón de Reyes«, uno de los manjares que disfrutamos al final de cada Navidad, el mismo día de Reyes o días previos a este. Además de por lo rico que está, a los niños les encanta por las sorpresas que esconde su interior. ¿Sabes el origen del «Roscón de Reyes»? Puede que ni te imagines de dónde proviene porque, ¡no tiene nada que ver con el nacimiento de Jesús ni los Reyes Magos!

¿Cuál es el verdadero origen del «Roscón de Reyes»?

Este dulce, conocido también como rosco o rosca de reyes, tiene su origen en el siglo II a.C. con la celebración pagana de «las Saturnales» (del latín Saturnalia), una fiesta realizada en honor a Saturno, el dios de las cosechas y la agricultura. Este festejo, realizado con el solsticio de invierno a mediados de diciembre, implicaba el fin del periodo más oscuro del año y el inicio de la luz.

Durante dichas fechas el ritmo de trabajo de los esclavos descendía, ya que el periodo de siembra llegaba a su fin. Entre los platos cocinados con motivo de las «Saturnales», se compensaba a estos trabajadores con una torta a base de miel con higos, frutos secos y dátiles. Este postre se convirtió en uno de los más populares en la «Fiesta del Esclavo«, permaneciendo y cambiando en el tiempo.

En el siglo II d.C., aproximadamente, se introdujo la famosa haba en esta torta. Por el contrario de lo que puede significar hoy en día, el haba era símbolo de fertilidad y prosperidad, por lo que quien la encontraba disfrutaría de un año de suerte.Roscón de Reyes

Más tarde, la implantación de la religión cristiana y cesión de las celebraciones paganas con el Imperio Romano, provocaron la desaparición de muchas costumbres, aunque no ocurriría lo mismo con la torta. Este dulce permaneció en muchos lugares y modificaría su forma a la del roscón.

El roscón, que fue en sus inicios fruto de «la fiesta de los esclavos» tomó forma de tradición familiar en la aristocracia y realeza. Este grupo se reunía para merendar juntos y conocer quién sería «el Rey del Haba».

Alrededor del siglo XVIII, también se comenzaron a esconder en el relleno monedas. Existen afirmaciones de que la idea surgió de un cocinero de la corte francesa para sorprender al pequeño rey Luis XV. Las personas que se encontraban con las monedas eran considerados como ganadores, mientras que los perdedores eran aquellos que encontraban el haba. La legumbre pasó de representar la buena suerte a la mala.

En la actualidad

Las monedas de oro se convirtieron en figuritas con el paso de los años, mientras que el haba permanecería con su connotación negativa. Algunas fuentes sustentan que la costumbre de introducir la legumbre desapareció durante un tiempo, resurgiendo de nuevo a mediados del siglo XIX en el día de Reyes.

A día de hoy, quien encuentra el haba tendrá que pagar el roscón y llevará consigo un año de mala suerte. Por el contrario, los afortunados de encontrar el regalo se podrán quedar con el mismo y serán coronados como reyes.

Sin lugar a dudas, el «Roscón de Reyes» es uno de los protagonistas de las fiestas navideñas y triunfa cada año con alguna que otra novedad. Con su fruta escarchada y su variedad de rellenos, todos podemos elegir el que más nos guste.

¿Quién iba a pensar que el origen del «Roscón de Reyes» no tiene nada que ver con lo que significa hoy en día para nosotros?